POV KAEL
El departamento de Lucía es… impresionante.
No lo dice a gritos, pero no hace falta. Espacios amplios, muebles elegantes, colores suaves, arte en las paredes que no es decorativo sino real. Todo huele a dinero antiguo, a comodidad heredada, no a algo recién comprado.
Lyra mira alrededor con curiosidad contenida.
—Te puedes cambiar aquí —le dice Lucía, sacando una playera limpia de un cajón—. Pon la tuya a secar.
Lyra asiente. Está empapada. La lluvia no perdonó nada.
Antes de que pueda