POV ERYNDOR
No hay sonido que anuncie lo que cambia, no hay gesto evidente que permita señalar el momento exacto en el que la percepción deja de ser la misma, pero lo siento, lo siento en el fondo del pecho, en esa zona donde el instinto se instala antes que la razón, donde el lobo no necesita explicación para reconocer lo que está frente a él, y es ahí donde todo empieza a desacomodarse, porque no es una sola presencia la que pesa en el ambiente, no es una sola anomalía la que empuja contra lo