POV KAEL
Y el entrenamiento…
claramente…
todavía no ha terminado.
Pero ahora mismo eso ya no significa lo mismo que hace unos minutos.
Lyra sigue sobre mí.
El peso de su cuerpo es ligero, pero al mismo tiempo completamente presente. Sus rodillas están apoyadas a cada lado de mis caderas sobre la hierba húmeda del claro, y sus manos siguen descansando sobre mi pecho como si todavía necesitara comprobar que sigo ahí, que no voy a desaparecer.
El cielo pasó de un azul claro a un tono más profundo