-Joven…
-Puede solo llamarme Neal.
El abogado, confundido y poco acostumbrado, no tuvo mejor opción que solo seguirle la corriente.
-Muy bien, Neal, me gustaría hablar un poco de la experiencia personal que ha tenido al conocer y convivir tantos años con el señor Strum y su hijo.
Neal tomó una gran bocana de aire y esperó unos segundos para encontrar las palabras correctas. No le fue muy difícil.
-Definitivamente, Andrew y su hijo han mejorado mi vida.
-¿Ha visto de cerca el cuidado y comporta