La radio de Santiago sonó unas cuantas veces cuando él guardia de seguridad de su mansión intentó comunicarse con él . Camila se encontraba esperando afuera, esperando que Santiago le permitiera entrar a la gran mansión
Santiago ni siquiera esperó dos segundos para decir que la dejaron pasar cuando se percató que ella era la persona que estaba intentando entrar a su casa.
Una gran sonrisa se le dibujó en el rostro cuando la vio caminar hacia la puerta principal de su mansión porque sentía que