41: La llamada desde el hospital
Cristina cerró los ojos con fuerza al escuchar la puerta de su habitación del hospital abrirse por completo. Detestaba el sonido que causaba la puerta al abrirse, pero sin duda no lo detestaba tanto como el desagradable sonido metálico de la celda que le penetraba por completo los oídos. Estaba harta de seguir estando encerrada en aquel lugar, apenas llevaba unas cuantas horas y quería salir de ese lugar y poder ir a terminar las cosas que quería hacer. Le dolían todas las heridas del cuerpo, pe