CAPÍTULO 22
— ¿Con quién estabas hablando? —preguntó Carlos, rompiendo el silencio con una curiosidad maliciosa— Esa joven… se mira de mucho dinero, Augusto. ¿La conoces de algo?
Augusto se tensó, cargando el último saco de harina sobre su hombro con una fuerza innecesaria.
— No —respondió secament