— ¿En serio? —Benicio abrió la boca, maravillado—. ¿Y podría ayudarte alguna vez?
Thiago bufó.
— No digas tonterías, Beni. Mamá no te dejará.
— Claro que puedes venir a ayudarme —intervino Lucía, ignorando al hermano mayor—. Solo pediremos permiso a mis... a sus padres. Estoy segura de que si les ex