CAPÍTULO 307
Thiago sintió que el pecho se le inflaba de una esperanza abrumadora, pero también de culpa.
— Karla y yo... no somos nada, Sofía —dijo él, su voz firme y apremiante— Sí, trabajamos juntos. Sí, en alguna vez tuvimos momentos de intimidad de los cuales me arrepentí al instante porque n