CAPÍTULO 266
Cuando la caravana de vehículos de lujo cruzó los portones de la Finca Flores de la Vega, el reloj marcaba las tres de la madrugada.
Se reunieron todos en la sala principal. Ricardo y Eleonor de pie cerca de la ventana. Roberto, con los brazos cruzados. Rodrigo y Elisa, sentados rígida