CAPÍTULO 89
El coche se detuvo frente a la entrada principal.
Apenas el motor se apagó, Alexander se soltó el cinturón de seguridad con movimientos bruscos.
— Voy al gimnasio —anunció, sin mirarla a los ojos—. Necesito sacar la tensión del día.
Lucía lo observó un segundo. Sabía que no era tensión l