Mundo de ficçãoIniciar sessãoHéctor.
Camino de un lado a otro en la sala de espera, no entiendo nada de nada y los médicos que no aparecen
Estoy apuntó de explotar de la ira.
Los dos amigos de mi esposa están sentados con la cabeza baja, llevamos por dos horas en espera y no se esmeran en dar nos alguna noticia, me acerco a Darién y serio le pregunto.
—¿Tu sabes que tiene Savanna?—El l







