Mundo ficciónIniciar sesiónHéctor.
Mi mente estaba en otra dimensión al ver a mi esposa conectada a varios cables, me preguntaba una y otra vez. ¿Será posible que sobre viva, o habrá un donante? Dios mío te lo pido que nos des una oportunidad. Su rostro luce demacrado, cansado y con dolor. Las puertas se abre entra la enfermera y la ginecóloga que nos a atendido durante estos meses. -Señora Savanna, dentro de poco entraremos






