A las diez de la mañana, Samir estaba de vuelta en su oficina. No había dormido. Había bebido demasiado café y muy poco agua. Sus manos temblaban ligeramente, aunque no sabía si era por la cafeína o por algo más fundamental.
Lorenzo entró con otro sobre manila. Lo dejó sobre el escritorio sin hacer contacto visual.
—Los registros médicos que solicitó.
—¿Algún problema para obtenerlos?
—Nada que el dinero no pudiera resolver.
Samir abrió el sobre. Expediente médico completo de Vanessa Torres. Vi