Pero ¿qué estaba haciendo ella? ¿Por qué no conseguía apartarlo? No estaba bien lo que estaba pasando, aunque sus labios fueran dulces y suaves y deseara besarlos por el resto de su vida.
—¿Qué estamos haciendo? —consiguió preguntar mientras seguían besándose.
—Solo besarnos—contestó él sin la mínima intención de soltarla.
—¿Por qué? No es profesional—abrió los ojos de golpe al darse cuenta de lo que realmente estaban haciendo y con sus manos consiguió separarlo un poco de ella. —¡Christian!