CAPÍTULO 79
Después de devorar el pastel de calabaza, ya las conversaciones habían bajado de tono y se notaba que la opípara cena estaba haciendo efecto en el ánimo de los adultos. Entonces Luca se puso de pie sobre la silla y golpeó su copa con una cucharita de plata. El sonido, agudo y preciso, captó la atención de todos.
–Su atención, por favor –llamó Luca con su mejor tono de embajador–. El Consejo de los Trillizos ha convocado una sesión extraordinaria para realizar un reconocimiento de al