CAPÍTULO 20
En su casa, Ava, luego de limpiar la cocina profusamente, se dedicó a preparar un buen desayuno para ella y su madre, cuando fue a despertarla, esta estaba tan encogida en la cama que parecía un paquete de sábanas:
–Mamá, hola, ven que preparé desayuno y debes comerlo calientito. Mamá vamos –insistió y comenzó a “desenvolverla”, de pronto exclamó:
–Mamá qué es ese olor, ¿desde cuando no te bañas? ¿Por qué haces eso? Te vas a enfermar de la piel, anda ven, voy