El silencio de Emma se extendió durante varios segundos considerables dentro de ese consultorio, mientras procesaba internamente toda esa complejidad emocional tan profunda. Fue entonces cuando la puerta se abrió suavemente, y Luca, quien evidentemente ya no podía permanecer esperando pacientemente en la sala contigua ante la duración considerable de esa conversación, entró con una expresión que combinaba preocupación genuina hacia el bienestar de Emma con una determinación absoluta reflejada e