Capítulo 81: Plenitud en casa.
Me recosté al lado del pequeño, admirándolo, se parecía a mí, bastante, sus cabellos apenas son visibles de lo rubio que es, y anoche pude percatarme de que sus ojos son azules, pero su nariz y labios eran finos, cómo los de Ivonne, hermosos. Nunca dejaré que nadie nos separe, así tenga que cometer la mayor locura de mi vida, así tenga que sacrificarme por Ivonne y Lukyan, nunca dejaría que nadie se atreviese a lastimarlos.
La puerta de la habitación se abrió, se trataba de toda la familia, sup