—Tranquilo bebé, ese ego frágil que tiene Julián es su perdición. No soporta que otros sean mejores que él, incluso muchas veces se molestó conmigo cuando intentaba tocarme yo misma. —dijo ella mientras me miraba detenidamente. —Esto será divertido. —dijo nuevamente provocando una y mil sensaciones en mi cuerpo, sin duda ahora son sus caricias las que generan estragos en mi piel.
Ella comenzó acariciándome el cuello, a la vez que besaba mis labios.
—Creo fervientemente que cada persona tiene lo