A las ocho de la mañana del lunes, Nyla entró en el edificio de Park Pharmaceuticals. Se puso su bata blanca de laboratorio. Una mezcla de nerviosismo y expectación llenaba su pecho. Era su primer trabajo oficial. Un símbolo de un nuevo comienzo.
Genevieve, la gerente de Investigación y Desarrollo, era una mujer de unos cuarenta años. Llevaba gafas con montura dorada y tenía un aire muy profesional. Ella condujo a Nyla al laboratorio y la presentó al departamento.
—Todos, ella es nuestra nueva