— Tengamos otro hijo, hermosa — abro los ojos, Dante está acostado entre mis piernas y apoya su cabeza en mi vientre, mientras pasa su mano por él, lo besa y susurra — Me encantaría verte, embarazada, con nuestro hijo creciendo en tu interior — vuelve a acariciar mi vientre y yo cierro los ojos y contengo la respiración mientras acaricio su cabello.
No sé qué responderle, no tengo claro si en este momento me gustaría tener un hijo, han pasado muchas cosas y Mathias y yo estamos empezando a adap