POV de JOSE
A mi lado, Nina caminaba con una elegancia que hizo que los guardias de seguridad de la entrada bajaran la cabeza por puro instinto. Vestía un traje de chaqueta negro, el cabello recogido en un moño tenso y los labios pintados de un rojo oscuro que parecía una declaración de guerra. En su mano derecha sostenía el maletín de cuero donde las carpetas de Sevilla esperaban su turno para morder.
Ya no éramos los divorciados que se gritaban en un Riad de Marruecos. Éramos dos socias del f