POV de JOSE
El dolor ya no era una señal de advertencia; era el único cable que me conectaba a la realidad. Sostenía la mirada de Nina mientras las luces del techo de la clínica daban vueltas, convirtiendo el lobi en un tiovivo de mármol y sangre. Sentía el frío del suelo colarse por mi espalda, pero el calor que emanaba de las manos de mi esposa sobre mi piel era lo único que me impedía caer en la oscuridad definitiva.
—No hay tiempo para anestesia general, Jose —su voz llegó desde arriba, des