POV de NINA
El agua de la ducha caía sobre mi cabeza, pero no lograba enjuagar el cansancio abrumador que pesaba en mi mente. Madrid volvía a estar seco tras la tormenta de aquella noche, pero el ambiente dentro de mi apartamento se sentía más asfixiante que antes. Después de presenciar a José arrodillado bajo la lluvia torrencial en el estacionamiento de la clínica, no había podido pegar ojo. La imagen de aquel hombre arrogante arrastrándose sobre el asfalto mojado no dejaba de dar vueltas en