POV de JOSE
—Señor, el coche está listo abajo. Pero las noticias que llegan del juzgado de familia no son buenas —dijo Carlos, entrando a mi despacho de la sede central de Madrid sin llamar. Su rostro reflejaba una tensión que iba más allá de las pérdidas financieras de la empresa.
Dejé el vaso de wiski sobre la mesa de cristal. Tenía la camisa abierta, dejando ver el vendaje del hombro izquierdo que el médico de la mutua había tenido que rehacer a desgana esa misma madrugada. La fiebre de la t