POV de NINA
El jardín botánico a las diez de la mañana es un lugar de una calma engañosa. El rocío aún humedecía las hojas de los helechos, y el aroma a tierra mojada me recordaba, irónicamente, a la frescura de una vida que yo ya no poseía. Estaba de pie junto a la fuente central, observando cómo el agua caía sobre el mármol, mientras mi mente repasaba cada posible escenario de los próximos minutos.
Sabía que él estaba cerca. Un hombre como Jose Vargas no llega tarde a sus propias trampas.
Cua