POV de NINA
El pasillo del hospital olía a una mezcla aséptica de muerte y esperanza, un aroma que conocía demasiado bien. Pero esta vez, yo no era la doctora que caminaba con pasos seguros hacia una consulta. Era una intrusa, una fugitiva con el cabello negro como el ala de un cuervo y el corazón blindado por una rabia que no permitía fisuras.
Al final del corredor de la Unidad de Cuidados Intensivos, la figura de José destacaba como una mancha oscura. Estaba de pie frente a la habitación de Th