POV de NINA
Las hienas de Bilbao habían sido trituradas; la inspección fiscal del Ministerio de Hacienda ya estaba precintando las oficinas de Goicoechea en el norte y la bursa de París celebraba la unificación de las licencias logísticas bajo mi rúbrica exclusiva. Tenía el mapa entero de Europa limpio de fango. Mi Takhta era un bloque de hormigón inexpugnable.
Subí las escaleras centrales de la casa con ese paso militar, rítmico, que marcaba la pauta de mi soberanía diaria. Sin embargo, al cru