POV de NINA
En la pantalla de mi ordenador portátil, la sesión de la bursa de Fráncfort acababa de cerrar con un superávit neto que colocaba al fideicomiso de Mateo en la cúspide de las estructuras de control europeas. El apellido De la Cruz ya no era una nota a pie de página en los informes de Sevilla; era la matriz misma de la soberanía financiera en Madrid.
Me quité las gafas de lectura y las apoyé sobre la caoba de mi mesa de despacho. Llevaba el traje sastre color gris marengo, pero me hab