POV de NINA
El silencio en mi oficina era tan denso que casi podía escucharlo vibrar. Madrid, afuera de mi ventana, continuaba su curso indiferente, pero dentro de estas paredes, el aire se sentía viciado, cargado de secretos que amenazaban con asfixiarme. En mi escritorio, una notificación legal de Vargas Industries descansaba como una serpiente lista para atacar.
Habían pasado menos de veinticuatro horas desde que envié a José a una celda, y el contraataque ya estaba aquí.
—¿Nina? Estás ausen