Capítulo 85: El amor y la obsesión.
En su departamento privado en un edificio de super lujo, Leandro compartía el lecho con su joven sirvienta, y la miraba dormir plácidamente. Después de ver a la heredera de los Hancock y pasar la noche con ella, le había dicho a Juliana que saldría a un viaje de negocios en nombre de su padre, pues no quería ni tenía ganas lidiar con la caprichosa mujer. La sirvienta a su lado dormía después de su sesión de sexo, y saliendo de la cama, el pelinegro heredero caminó hacia la sala al tiempo que le