Troya estaba siendo atacada por los griegos y pensé que debería matar a un hombre.
Un solo hombre necesitaba morir a toda costa y yo lo haría.
Seguí con varios soldados a la sala de armas, Heleno y mis otros hermanos estaban allí reunidos, armándose y decidiendo lo que harían.
Cuando llegué, la mayoría no podía ocultar su mirada que me culpaba por toda esa guerra.
Traté de ignorar eso porque necesitábamos unirnos para derrotar a los griegos, incluso si las probabilidades estaban en nuestra cont