Entré al salón con las palabras de Cassandra aún resonando en mi mente.
Era como si supiera que algo estaba a punto de suceder.
Aquel mal presentimiento volvió con más fuerza y dejé de apoyarme en una columna jadeando por aire.
Era como si mi corazón estuviera siendo apretado, como si una mano invisible estuviera alrededor de mi garganta en este momento y yo estaba tratando de respirar pero no podía.
Cerré los ojos y las lágrimas cayeron sin que realmente entendiera por qué.
- ¿Señora? ¿De ac