13.
Era el día, el día en el que se celebraba la fiesta en honor a Blanca y a Brenda, todo estaba a punto, habían contratado camareros para que ayudasen a Gabriela, la cual, no sabía que tenía una sorpresa, David se levantaba como cada mañana y bajaba a desayunar, en la mesa ya estaban su mamá y su abuelita, y una vez más no había rastro de su padre, el mismo que había prometido llegar a tiempo para dicho evento. — Buenos días, cariño. — El futuro abogado con la voz ronca respondía a su madre. — Bu