Mundo de ficçãoIniciar sessão—Me doy cuenta de que ella te gusta mucho. Nadie correría por este inmenso lugar solo para despedirse de una chica a la que seguramente no volverá a ver. Pero ella no es para ti, hijo. —lo mire confundido y enojado. Cómo se atrevía decirme que no era para mi.
—¿A qué te refieres? ¿Vas a decidir eso por mi también? —pregunté irritad







