POV DE ROWAN
Kael salió del auto, sus botas crujiendo sobre la grava. Echó un vistazo a los daños, su leve sonrisa aún presente.
—Acercémonos —dijo—. No puedo oír lo que están diciendo.
Negué con la cabeza, mis ojos recorriendo la multitud de ancianos que ya gritaban sobre los escombros. —¿No los ves? Están gritando a todo pulmón, culpándote. ¿De verdad quieres entrar en ese fuego?
—Nunca he tenido miedo de entrar en fuego —respondió Kael, tranquilo como siempre.
—Esto no es un juego —dije, baj