POV de Kael
La habitación se sentía demasiado grande esta noche.
Había vivido en ese espacio toda mi vida—muros de piedra enormes, ventanas altas, pilares tallados—pero ahora se sentía jodidamente vacía. Silenciosa. Pesada. Como si la habitación misma contuviera el aliento, esperando a que me fuera.
Mi bolso estaba abierto sobre la cama, ya medio lleno. Metí otra camiseta, luego las botas, después una chaqueta que probablemente ni siquiera usaría. Las manos no dejaban de temblarme, y odié darme