Por Evelyn.
Siento la mirada de Omar, mi voz no llega a salir, tengo miedo de romper en llanto.
-¿Estás bien, Eve?
Me pregunta y me parece que tiene un pañuelo en su mano, debo estar llorando y ni siquiera lo puedo evitar.
Creo que él me está secando las lágrimas.
No sé qué me está sucediendo, me siento mareada, siento el rostro de Omar muy cerca mío, pero tampoco puedo afirmar que eso sea así.
No me responden mis músculos, estoy agotada, siento que se me cierran los ojos.
Estoy abatida.
Benici