Sarah se sintió extremadamente incómoda con las palabras de Nathan. Hizo una pausa, con expresión distante, y dijo: “Cuñado, realmente sabes cómo bromear. ¿Estás tratando de armar un escándalo? ¡Lo siento, no estoy metida en ese tipo de dramas!”
Al escuchar que Sarah lo llamaba cuñado, el rostro de Nathan se oscureció ligeramente. Se preguntaba si ella lo odiaba tanto. Juntó las manos, con los dedos moviéndose un poco. Después de un momento, preguntó con expresión seria: “La fecha del juicio es