Capítulo 36
¿Pagarás con tu cuerpo?
Por la mañana, Emma ya había puesto todo en marcha.
Un consultor legal privado estaba sentado frente a ella en el estudio tenuemente iluminado, revisando cuidadosamente los documentos que ella había preparado. La habitación estaba en silencio excepto por el leve susurro del papel.
“Si esto avanza”, dijo el hombre lentamente, ajustando sus gafas, “se tratará como una autorización oficial del diseñador original”.
Los labios de Emma se curvaron ligeramente. “Bie