Yo no plagié
¡Qué mujer tan malvada! Su cumpleaños número cuarenta y cinco seguramente contaría con la presencia de medios de comunicación de todo el país, además de figuras influyentes tanto del mundo empresarial como político. ¡Si usaba un vestido plagiado, se convertiría en la mayor broma del año!
Sarah observó el furioso semblante de la señora Reed, con sus labios rojos curvándose en una sonrisa satisfecha.
Sin embargo, fingió apoyar a la señora Reed y le acons