Mundo ficciónIniciar sesiónLa puerta se cerró.
El clic fue una sentencia mínima que dejó fuera el ruido del mundo.Durante un segundo, el silencio fue absoluto.
Ni la ciudad.Ni el contrato.Ni Leo.Solo ellos.
Mike no esperó.
La acorraló contra la madera oscura de la pared. Sus muñecas quedaron atrapadas por encima de la cabeza, firmes, sin margen para réplica. El frío de la madera contrastaba con el calor brutal qu







