(...)
Aaaahhh… Esto de correr ya no es lo mío, siento que mi corazón se quiere salir, no puedo más con mi vida. He llegado tarde al salón de clase y eso no es todo, ya que tengo muchas miradas penetradas en mí.
¡Por Dios! Es mi primera vez que vengo tarde, y por ende hoy seré el centro de atención de muchos.
Al estar dentro del salón pido disculpas por mi llegada tarde, luego de esperar, “que no se vuelva a repetir”, no tardé mucho cuando fue a mi lugar, a lado de mi amiga.
Trato de recuperar m