***
La noche se hizo mi amiga, oficialmente la propuesta de matrimonio va adelante y no hay nada de arrepentimiento, siempre mirando al frente. Luego de tener la conversación con mi hermano, las cosas han cambiado y para bien, dado que todos se han resignado en aceptar que el matrimonio es lo que quiero.
—Princesa —me llaman detrás de la puerta de mi habitación, esa de la que pronto dejará de ser mía—, todos están esperando a la anfitriona.
Nana, ella me ha dejado ignorada un par de veces que q