Mi pincel golpeaba una y otra vez la suave hoja quien estaba siendo el descargo provocados por los intencios halagos de Rebeka hacia evan. Estaba molesta, lo demasiado para querer ir hacia ella y poder golpearla por estar hablando tanto de mi hombre.
─ ¿Dejaras de mirarla por un segundo? ─pregunto Alexander a mi lado. Poniendo su hoja encima de la mia─. Mira esto, no crees que este trazo es muy grueso.
─ Definitivamente.
─ Pero si hacemos este menos grueso, el color se dispersaria de una for