Extra.

Narra Peitton.

Martes 22 de marzo 2022.

    Lavo mi cara con agua fría, necesito refrescarme así que voy a la cocina para buscar algo de tomar. Posterior a ello me quitó la parte superior del pijama, pero al hacerlo siento ardor en mis hombros por lo que paso mis dedos sobre mi piel y veo rasguños.

 —Joder… —Susurro enojado.

No me gusta que las mujeres se pasen del límite queriendo tener el control para volverme sumiso cuando es evidente que soy dominante. Ese es mi problema con Abigail. Soy el que la quiere tener en cuatro y azotarla como se me plazca, tomar su cabello azabache y ver la carita excitada que tiene para darme hasta hacer que lleguemos al clímax máximo.

No soy al que le gusta que lo tomen del cabello y le rasguñen la espalda. Y es por eso, que en cada encuentro que hemos tenido la situación se vuelve frustrante. El sexo con ella no es malo, pero en lugar de tocar el cielo parecemos que estamos en una m*****a ruleta rusa valiéndonos de la suerte para saber quién tiene el control.

Terminamos cansados, y aunque no nos complacemos como deseamos ninguno de los dos ha querido bajar la guardia. Y la razón por la cual aún sigo llevándola a mi cama es porque se ha vuelto un objetivo para mí poder domarla.

Suspiro cuando la escena con mi padre pasa fugaz por mi mente. Se ha ido hace unos minutos, evidentemente molesto. Y solo espero que no busque a la desconocida para descargar con ella la ira. A mi padre no le gusta que nadie lo rete. Y esa mujer lo hizo para defenderme.

Qué irónico, una perfecta desconocida intentó defenderme mientras que mi madre solo me abandonó.

Observo las fotos de mi teléfono, la mayoría son de mis tres amigos. Con las mujeres con las que salgo no tengo fotos, soy reservado para hacer  lazos con las personas. Puedo ser el alma de la fiesta y divertirme pero con ninguna de esas personas podría ser realmente como soy.

Bloqueo mi teléfono al observar una foto de mi amigo con Abigail, no entiendo por qué lo sigue intentando,  pues él jamás podría si quiera igualarme, y aunque me cause algo de desagrado el ser irresistible lo heredé de las facciones de mi padre. Chica que quiero conquistar, chica que llevo a mi cama.

A las mujeres les llaman la atención los chicos rebeldes y algo rudos, no les llama la atención los sentimentales como Noah.

Noah…

Necesito salir para despegar mi mente, y de hecho un nombre aparece en mi teléfono.

Abigail C: recuerda pasar por mí a las 7pm.

Justamente con quién menos quería pasar la noche, así que no le respondo. Ella no es quién para decirme a qué hora debo pasar a buscarla. Ya luego me haré el loco si reclama algo.

Y es que la única forma de afrontar mis problemas es hacer como si nada pasa, aunque no puedo hacerlo con todo el mundo.

Escucho el timbre y voy a abrir la puerta ya que les he pedido a todos los empleados que me dejaran solo.

El viento cálido me pega en la cara y el cuerpo se me eriza con su llegada.

—Hola… —La saludo, serio.

Creo que el destino me sonríe, pues me ha enviado a la persona que necesito en este momento.

Tal vez esperaba que mi reacción fuera diferente, que la abrazara eufórico y le contara todo lo que sucedió, pero hasta con ella es difícil abrirme. Sin embargo solo ella sabe cómo llegar hasta mí, con cautela, acariciando mis manos.  Y solo eso basta para derrumbarme en sus brazos.

Le agradezco a Dios porque la conocí. Sin ella mi mundo estaría perdido. Gracias a ella conocí a mi buen amigo Logan y después llegó Noah, ella fue el ancla que unió a tres personas que no tienen nada en común más que acompañarse en los momentos difíciles. Aunque últimamente han estado tan sumergidos en sus vidas que me han dejado a un lado.

Mi corazón siente calidez por la acción de Bibiana: darme un beso en la nariz. La observo abrir los ojos con temor, sé que teme que la rechace pero no soy capaz, solo ella logra sacar lo mejor de mí, así que acaricio su mejilla sonrojada y depósito un beso en su frente.

Solo dos mujeres en mi vida han logrado tener de mi parte una muestra de cariño: mi difunta Nana y Bibiana.

¿Si mi madre no me hubiera abandonado yo sería así?

Tal vez no, porque según los libros de psicología que se la pasa leyendo mi mejor amiga, la crianza es fundamental para el desarrollo de la personalidad de un niño. Y si mi madre me hubiera criado no tendría desconfianza en las personas y en demostrar mis sentimientos. Por más que trato de hacer lo que aconsejaba siempre mi Nana: aprender a lidiar con mi pasado y perdonar a mi madre, ella sigue siendo el denominador común de mi desgracia.

Siento un vacío cuando Bibiana se levanta de la cama y se marcha. No me atrevo a pedirle que se quede. Y es que por más que me haga bien su compañía nunca le rogaría a nadie.

Esta noche la tendrás solo para ti.

Hoy solo necesito despejarme sin ningún tipo de complicación, y últimamente mi relación con mis amigos masculinos está llena de mucha tensión, sobre todo con Noah. Pero es que yo no tengo la culpa de que el pobre se siga haciendo ilusiones con Abigail.

—Abigail… —Bufo.

Debería llamarla y cancelar la salida. No obstante, desisto de la idea porque en realidad no me importa si se queda esperando por mí. Será mi venganza por jugar con mi ingenuo amigo.

Abigail C: cambio de planes, saldré con alguien más.

El mensaje de la pelinegra me pone de mal humor, así  que tecleo su nombre para llamarla.

 ¿Por quién carajos podría cambiarme?

Sin embargo, cuelgo después del primer pitido. No vale la pena. Eso solo aumentaría su ego al pensar que me tiene comiendo de sus manos cuando debería ser al revés.

Horas más tardes me miro por última vez en el espejo para salir de la habitación. La casa se siente vacía incluso cuando mi padre y los empleados están y cuando no, solo parecen cuatro paredes sin color.

Aunque a veces pienso que solo soy yo el del problema.

Miro los autos del garaje para elegir cuál será el afortunado de esta noche, y uno en particular llama atención; está rayado con mensaje de odio hacia mi padre y con el parabrisas roto.

No me sorprende que mi padre tenga enemigos pero gracias a Dios nunca se han ensañado conmigo. Creo que hasta ellos se dan cuenta de que si me secuestran o algo parecido no le afectaría en nada al gran abogado Anderson.

Hago rugir el motor de mi auto último modelo, y el camino se me hace corto entre algo de rock y unos tragos de bebida energizante para alegrar mi cuerpo.

Sonrío cuando entro a Pacha y soy recibido como se merece. Espero que Bibiana no haya esperado mucho por mí.

Rechazo las miradas coquetas e indirectas de varias mujeres mientras me dirijo a la mesa.

No quiero nadie además de Bibiana esta noche.

Así que me paro en seco cuando observo a Logan y Bibiana con las manos entrelazadas. Pensé que esta noche sería buena pero confirmo lo contrario al observar el cambio en el rostro de Bibiana segundos después, como si hubiera visto a un fantasma. Y mi irritación por todo aumenta al voltear y observar a Noah y Abigail saludando a Logan como si nada.

Sin pensarlo me dirijo a ellos.

—¡Vaya, vaya! Después de comer el plato fuerte te conformas con las migajas ¿eh, Abigail? —Digo fuerte, mirando a la pelinegra quien solo me mira con indiferencia.

—Deberíamos irnos… —Me pide Bibiana tomando mi mano.

Suelto bruscamente la mano de mí amiga. Ella es la culpable de que esto esté pasando. No debió invitar a nadie.

Solo era una noche de ella y mía…

—Hazle caso a Bibi —Insiste Logan, la sangre en mi cuerpo se acumula en mis puños y cabeza —Deberían irse y relajarse, solos…

Esa era mi intención pero todo se arruinó.

—¿Me están corriendo?

Logan niega rápido y Bibi me ve, triste.

—Vamos, amigo —Me dice Noah acercándose, calmado —Venimos a pasarla bien ¿no? —Finaliza posando su mano sobre mi hombro.

Eso también lo pensé, pero por primera vez Bibiana lo arruinó.

Todos lo arruinan…

—Amigo… —Respondo retirando su mano —No entiendo en dónde está la dignidad que debiste heredar de tu padre —Noah me mira confundido y sé que me voy a odiar por lo que estoy a punto de escupir pero no puedo controlarlo. Necesito desahogarme y no me importa nada —Vamos, ¿no sabes que tus padres van a divorciarse?

—Deja de decir estupideces, Peitton —Logan me ordena por lo que esbozo una sonrisa queriendo desaparecer los sentimientos malignos en mi interior.

Noah se queda en silencio por un momento.

—No es cierto…

Suelto una carcajada amarga, y veo en los ojos de Bibiana su súplica, pero ahora ni ella puede detenerme.

—Sí hubo algo que heredaste después de todo ¿no, hermano? ¡Te enamoraste de una mujer que se revuelca con otro igual que tu madre!

El rostro de Noah cambia drásticamente, tanto que me hace recordar la manera en que mi padre me miró esta mañana: con odio.

¡Increíble! esta mañana recibí un golpe de mi padre y ahora lo estoy recibiendo de uno de mis amigos.

Y todo dentro de mí comienza a fluir. Sé que me lo merezco, pero no me voy a dejar pisotear con nadie más, necesito descargar todo. Así que le devuelvo el golpe con mucha más intensidad y la ira que desde hace años es parte de mí.

Siento unas manos halarme por el brazo pero me zafo. Necesito encontrar un límite en mi vida al menos en una pelea. 

No obstante, al ver los ojos cafés de mi amigo Noah siento un vacío en mi pecho.

¿Realmente esta pelea tiene sentido?

Sé que no vale la pena el motivo porque ninguna mujer vale tanto como para poner en riesgo mi amistad con una persona como él.

He sido tan idiota.

—Dolor, rabia, indiferencia, soledad, impotencia… —Gruño cuando Logan por fin logra separarnos mientras ignoro sus regaños.

Busco con la mirada a Bibiana. Necesito salir de este lugar pero no la encuentro. Y no sé en qué momento las manos de Noah me dirigen al baño.

¿Entendió mi mensaje?

El dolor en mi pecho se hunde. Ya ni siquiera sé qué hacer para que esto pare.

—Necesitamos solucionar esto —Dice intentando calmar su respiración. Siempre he admirado su buen corazón y siempre me he preguntado en secreto ¿por qué  simplemente no puedo ser como él? —Vamos a enfrentar a Abigail y ambos le vamos a exigir que elija a uno de nosotros. Basta de juegos, basta de esto que nos está haciendo hacer… ¿Pei?

Desvío la mirada y bufo, además de que no ha entendido mi mensaje y me siento decepcionado por ello ¿realmente la hará elegir siendo evidente a quién elegirá?

Abigail y yo estamos cortados por las mismas tijeras. Yo sé perfectamente cuando solo quiere jugar con alguien y eso es lo que mi amigo es para ella: un juego.

—¡Sé un machito y ten los pantalones para conquistarla! —Respondo empujándolo para salir del baño.

Me dirijo a la salida con el corazón en la mano, esperando que mi amiga esté allí para irnos juntos. Pero la escena con la me encuentro es inesperada y desagradable.

Abigail está tambaleándose y luego se aferra a los brazos de Logan. A él no parece molestarle eso y es lo que termina de hundir el puñal en mi pecho, por el desastre que solo una mujer ha causado en nosotros.

Abigail Campbell nunca más estará en mi cama.

Ella no mide las consecuencias de sus actos. Algún día todo le terminará explotando en la cara, y me gustaría estar allí para verlo.

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