Ximena, al ver la tableta de Alejandro en la mesa de centro, la tomó con curiosidad.
El dispositivo de Alejandro no estaba protegido por contraseña, así que Ximena fácilmente abrió la aplicación que emitía el sonido.
En la aplicación se mostraba un fragmento de audio, acompañado por texto generado automáticamente.
Cuando vio su nombre en la pantalla, Ximena frunció el ceño y leyó atentamente.
A medida que avanzaba, sus ojos se abrieron de par en par en shock.
¿Ramón quería que Manuela la ma