Los niños y hasta Don Ramón dirigieron sus miradas hacia ella. Al ver la animada presencia de Nicolás frente a ella, Manuela frunció el ceño de inmediato.
¿Por qué estaba él aquí?
¿Por qué parecía que nada estaba mal?
¿Linda aún no había actuado?!
Don Ramón miró a Manuela con desagrado,
—¿Tienes algo que hacer bajando aquí?!
Manuela respondió,
—Solo quería dar un paseo por el patio.
—¡Vuelve arriba!— Don Ramón rugió, —¿No ves que estoy charlando con los dos niños? ¡Tu presencia nos impide cont