Manuela gritó sin control:
—¡Eres un alma maligna! Te dejé a Alejandro, ¿y ahora quieres acercarte a Felipe?
Al ver la expresión furiosa de Manuela, las sospechas previas de Ximena se confirmaron ligeramente. Manuela probablemente era la persona que reveló la identidad de Renata.
Ximena se levantó y se acercó a Manuela.
—¿Devolverme?— Ximena sonrió. —Entonces, ¿Alejandro, para ti, es solo una posesión?
Manuela se quedó en silencio por un momento.
—¡No dije eso!
—¿No es así?— Ximena la observó